Por parori1965 @ 17:52

Con permiso del Señor Alcalde, Corporación y demás autoridades, voy a comenzar el pregón de este año, no sin antes dar las gracias por haberme elegido para anunciar estas fiestas de San Lorenzo del año 2008. En primer lugar, un saludo afectuoso para todos en general y un saludo especial a los que han venido de otros lugares para acompañarnos en estas fiestas.
Con la velocidad de una estrella fugaz, así ha pasado el tiempo y nuestras esperadas fiestas, en honor a San Lorenzo, están aquí un año más. Estas queridas fiestas que, cuando suene el cohete, en breve van a empezar, deseo que para todos sean unas fiestas llenas de paz y hermandad.
Los encantos de este pueblo, ustedes los conocen ya, se divulgan por si solos, así que no los voy a mencionar. Quiero invitarles a ustedes que intentemos recordar las fiestas de aquellos años de atrás. Sin hacer un gran esfuerzo, podremos comprobar como eran aquellas fiestas y como son las de la actualidad. Creo que la diferencia es enorme, pero las fiestas de San Lorenzo, las de antes y las de ahora siempre han tenido algo muy especial. No les puedo decir lo que es, pero algo tiene que ser.
En las fiestas de aquellos años de atrás, no tenían los medios que ahora tenemos, pero eran fiestas muy familiares y había una amistad muy digna de reseñar. Siendo yo adolescente y quizá un poco más mayor, recuerdo la música que teníamos, la dulzaina y el tamboril y, como eran las fiestas, bombo también.
Tengo presente aquella rueda de baile que se formaba en la Plaza Mayor. Las mozas con sus vestidos nuevos y sus zapatos, que tal vez no fueran de buena calidad, pero tenían la ilusión enorme de poderlo estrenar en esta entrañable fiesta. Nosotros, más o menos igual, bailábamos muy ilusionados. No puedo por menos que recordar en el baile de antes de cenar, aquellos jóvenes matrimonios lo bien que bailaban tangos y pasodobles y más cosas de actualidad. Ponían todo su empeño y esmero.
Entre los festejos había una cucaña en la plaza, muy difícil de subir a ella, pero siempre había alguno que se llevaba el premio que solía ser un jamón colgado al final de la cucaña. Dos puestos de caramelos, un tal “Manazas” y otra señora de Pedraza, que se llamaba la tía “China”. Entonces los caramelos eran mucho más apreciados, aunque hoy no les damos importancia.
Como la velada terminaba mucho antes, nos subíamos al inolvidable salón de la Señora Luciana, toda una institución. La música era un manubrio de manivela. Cuando llegaban las fiestas, nos cambiaban las piezas. ¡Nos lo pasábamos tan bien! Para beber, vino moscatel y poco más, pero eran fiestas muy familiares. ¡Cómo ha ido pasando el tiempo y cómo hemos ido cambiando!
Las fiestas de ahora son muy diferentes en todo, gracias a Dios tenemos mejor calidad de vida. Y eso se nota en las fiestas, con unos medios más sofisticados, las atracciones y los festejos no se pueden comparar. Pero siguen teniendo algo muy especial, algo que hace que todos, los que viven aquí y los que no, las celebremos con alegría y hagamos lo posible y lo imposible por acercarnos a Navafría en estas fechas de San Lorenzo.
Quizá sea la Reina de las Fiestas, con sus Damas de Honor, o esas hermosas peñas, cuyos nombres no voy a citar, por si me dejo alguno y no quiero quedar mal. Todas tienen su encanto y llenan la fiesta de alegría y colorido. Estas fiestas ofrecen juegos para mayores, concursos para niños, los famosos disfraces, alegría para niños y mayores. Si puedes, no dudes en participar. Orquestas de bastante calidad, muy de actualidad, animan las veladas. Y para ir terminando, la ya famosa y sabrosa caldereta, amenizada con música regional. Es, sin duda, un día de ambiente sensacional.
Navafría siempre fue un pueblo que siempre supo acoger a todos y, estando en fiestas patronales, redobla sus esfuerzos para que los que nos visitan se sientan bien tratados y para que todos sintamos añoranza cuando las fiestas hayan terminado.
Desde aquí os invito a todos y a todas, sin excepción, a disfrutar de estas fiestas, fiestas en honor de San Lorenzo, nuestro querido Patrón. Disfrutad todos de ellas porque no tienen comparación.
Confío en ustedes y en su buena voluntad, que sepan disfrutar todos juntos estas bonitas fiestas para que sean difíciles de olvidar. Si es así, se lo agradeceré de corazón. A San Lorenzo le pido que nos proteja de verdad. Diviértanse lo que puedan, es lo que cuanta al final.
Y, ya para terminar, quisiera deciros algo, además incondicional. Por haberme escuchado, mi gratitud de verdad. Quiero daros las gracias a todos en general, con el mejor de mis sentidos, por haberme elegido para anunciar, este año 2008. estas fiestas del pueblo donde he nacido.
Fiestas de mucho tronío
de alegría y contento,
Gritemos todos a una:
¡Viva nuestro Patrón!
¡Viva San Lorenzo!

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