
El Marinete
A unos 700 metros de Navafría, y también perfectamente señalizado,
se localiza, junto a las aguas del Cega, el último martillo hidráulico
de
Europa que continúa batiendo el cobre a la manera tradicional. En
proceso de restauración, este ingenio, reliquia y evidencia de lo que
suponía
en el pasado la utilización de los recursos naturales sin agotarlos,
declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León,
está formado por varias estancias, necesarias para la realización de
las diferentes fases del proceso de dar forma al cobre. Así, a un lado
quedan la fragua y la carbonera, a otro el taller de acabado y la sala
en la que bate, gracias al empuje de las aguas, el eficaz martillo
pilón.
Es éste uno de los dos martinetes que hubo en Navafría y pertenece,
en la actualidad, a la misma estirpe que lo construyó a mediados del
siglo pasado. Desde la localidad, la SG-612 conduce, en doce
kilómetros, hasta lo más alto del puerto de Navafría. Se presenta de
nuevo una oportunidad para recorrer, entre curvas y alguna fuente, esta
siempre apetecible mancha forestal pinariega. La utilización del pino
silvestre es inmemorial en la zona. Y su uso es tan cuidadoso que,
desde hace más de un siglo, una administración forestal vela por su
correcta explotación. Esta implica que, por ejemplo, cada pino que se
corte sea antes sustituido por otro. El resultado es que, pese a la
continua explotación del bosque, hoy hay hasta un 50 por 100 más de
árboles que hace cien años.