Pero llegar hasta el puerto de Navafrñia, es también una forma de entrar en
contacto con una figura literaria entreverada por la leyenda, cuya
presencia se rastrea por estos mismos pasos serranos durante la Edad
Media: Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, cargo eclesiástico que, según
sus propios textos, declaró desempeñar. A pesar de que casi nada puede
darse por sentado respecto a su biografía, se trata de uno de los
autores más relevantes de la literatura castellana de la Edad Media. Y
su obra el «Libro del Buen Amor » está considerada, junto al «Poema del
Mío Cid »o «La Celestina »,como una de las obras cumbres de ese
período. En su larga composición poética formada por más de 7.000
versos distribuidos en 1.728 estrofas, escrita en el siglo XIV y en un
tono satírico, se apunta, con humor, contra las costumbres y la moral
de aquella época. Con aires autobiográficos, relata en primera persona
una larga sucesión de aconteceres presuntamente protagonizados por el
propio Juan Ruiz, incluido un largo viaje emprendido hacia tierras
segovianas en el que quedan identificados claramente algunos bellos
parajes de la sierra de Guadarrama, entre ellos Navafría. Una de las poblaciones que más se
vincula con la figura del poeta es el pueblo segoviano de Sotosalbos.
Pero esta localidad merece la visita ya sólo por albergar la auténtica
joya arquitectónica que es un templo románico de San Miguel Arcángel.
Porticado, sereno, hermoso, destaca por muchas cosas.